Factores que elevan la presión arterial: hipertensión

La presión arterial adecuada debe ser de 130/170. Se diagnostica hipertensión arterial cuando las cifras de presión arterial sistólica y/o diastólica, medidas en la consulta, son iguales o superiores a 140/90 mmHg.

En la hipertensión arterial influyen el componente genético, la tensión emocional, el sobrepeso-obesidad, la diabetes, la ingesta de sal, el tabaco, los excesos de alcohol y la apnea del sueño. 

Algunos factores que elevan la presión arterial son: la tensión emocional, los corticosteroides, la nicotina, el consumo excesivo de regaliz, la cafeína, la inactividad física, los descongestivos nasales, el bicarbonato sódico (por su alto contenido en sodio), los chicles de nicotina, algunos antidepresivos y neurolépticos y las drogas como la cocaína, el éxtasis, las anfetaminas…

Las evidencias científicas indican que la hipertensión aumenta la posibilidad de sufrir varios tipos de daños: retinopatía, enfermedad vascular periférica, insuficiencia renal, microalbuminuria, angina de pecho, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular (ictus) e hipertrofia del ventrículo izquierdo.

En conjunto, alrededor del 70% de las trombosis cerebrales y del 90% de las hemorragias intracraneales no traumáticas se producen en personas hipertensas mal controladas.

Según el doctor Manuel de la Peña, presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, los síntomas más habituales de la hipertensión son:

·         Cambios en la visión.

·         Zumbidos en el oído.

·         Confusión.

·         Dolor en el pecho.

·         Cefaleas.

·         Latidos cardíacos irregulares.

·         Hemorragia nasal.

·         Cansancio.

Si se presenta un fuerte dolor de cabeza o cualquiera de los síntomas mencionados, debería estudiarse inmediatamente, ya que podría ser señal de complicación o de presión arterial peligrosamente alta, la denominada hipertensión maligna.

Las crisis hipertensivas son elevaciones bruscas de la presión arterial y se producen cuando se dejan de tomar los fármacos antihipertensivos, por ingerir sal de forma excesiva, por un conflicto emocional, por enfermedades subyacentes o por efectos adversos de algún medicamento.

Las recomendaciones útiles para reducir la presión arterial son:

1.      Pérdida de peso, ya que agrega tensión al corazón. De hecho, en algunos casos, perder peso puede ser el único tratamiento necesario.

2.      Disminución del consumo de alcohol: menos de 30 g al día.

3.      Reducir de la ingesta de sodio: menos de 5 g de sal común al día.

4.      Ejercicio físico moderado aeróbico e isotónico: andar, correr, nadar… practicado de forma regular y gradual, durante 30-45 minutos al día, varios días de la semana.

5.      Consumir una dieta sana. Se recomienda disminuir la ingesta de grasas y sodio (el glutamato monosódico y el bicarbonato sódico contienen sal).

6.      Dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension): se basa en un consumo elevado de vegetales y frutas, con disminución de la ingesta total de grasas saturadas y aumento del consumo de pescado.

 

Si quieres saber más sobre tensión arterial y cómo controlarla, no te pierdas la entrevista del doctor Manuel de la Peña, M.D., Ph.D. en Radio Libertad aquí.

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